El sector de cooperativas de crédito del Reino Unido presentó un plan de crecimiento que busca duplicar su membresía y fortalecer la inclusión financiera, la resiliencia comunitaria y la economía cooperativa
El sector de las cooperativas de crédito del Reino Unido presentó en Westminster un ambicioso Plan de Crecimiento que establece una hoja de ruta para duplicar su membresía, de 2.2 a 4.4 millones de personas hacia 2035, y generar un impacto económico adicional estimado en $6,400 millones de libras esterlinas anuales.
El plan es resultado de una colaboración amplia entre los principales organismos representativos del cooperativismo financiero británico y busca escalar el alcance, la resiliencia y el impacto social de las cooperativas de crédito en un contexto marcado por los desafíos de la inclusión financiera y el acceso equitativo a servicios financieros.

Una hoja de ruta para un sistema financiero más inclusivo
El documento posiciona a las cooperativas de crédito como actores clave para atender a sectores históricamente desatendidos por la banca tradicional, como hogares con vulnerabilidad financiera, pequeñas empresas y comunidades locales. Además, se alinea con la Estrategia de Inclusión Financiera del Gobierno del Reino Unido y con el objetivo de duplicar el tamaño de la economía cooperativa y mutual.
Entre 2002 y 2012, el sector logró duplicar su membresía y triplicar préstamos y ahorros. Sin embargo, en la última década el crecimiento se desaceleró a cerca del 30%. El nuevo plan identifica acciones concretas para revertir esta tendencia y recuperar una senda de expansión sostenida.
Cinco pilares para el crecimiento cooperativo
El Plan de Crecimiento se estructura en cinco ejes estratégicos:
- Colaboración y consolidación
- Liderazgo y desarrollo de habilidades
- Innovación e infraestructura
- Legislación y regulación
- Inversión adecuada
Estos pilares buscan fortalecer a las cooperativas de crédito como instituciones financieras modernas y sostenibles, capaces de apoyar la resiliencia financiera de los hogares, el bienestar financiero en los centros de trabajo, el crecimiento de las pymes y la transición hacia una economía más verde.
