La familia Delgado Chagoya refleja cómo Caja Popular Mexicana impulsa el crecimiento familiar y emprendedor bajo el modelo del cooperativismo
Desde sus inicios, Caja Popular Mexicana ha tenido una misión clara: contribuir al mejoramiento de la calidad de vida y la satisfacción de sus socios, siempre apegada a los principios y valores cooperativos. La historia de la familia Delgado Chagoya es un ejemplo de cómo este compromiso se vive y se transmite de generación en generación.
Una socia, múltiples emprendimientos
Todo comenzó con Teresita de Jesús Chagoya, quien hace más de 25 años se convirtió en socia de la cooperativa. A lo largo del tiempo, ha visto crecer sus emprendimientos de estimulación musical y aceites esenciales, apoyada por talleres productivos, cursos de Enlace Cooperativo y el Diplomado en Emprendimiento en Economía Social. Estos espacios de formación fortalecieron sus proyectos y sembraron una visión emprendedora basada en el aprendizaje continuo y el trabajo colectivo.

“La cooperativa nos facilita mucho las cosas, nos van acompañando para que se hagan realidad nuestros sueños”
Teresita de Jesús Chagoya López, socia emprendedora
Nuevas generaciones que emprenden
Esa misma chispa llegó a sus hijos, Carlos y Jazmín, quienes con 25 y 30 años transformaron su pasión en Morabón, una cafetería de estilo francés ubicada en Guanajuato Capital. El proyecto nació en 2020 y encontró en la cooperativa el impulso necesario para consolidarse.
La historia de la familia Delgado Chagoya confirma que el acompañamiento cooperativo va más allá del crédito. Es confianza, formación y crecimiento compartido, elementos que permiten a las familias construir proyectos sólidos y avanzar juntas hacia un futuro con mayor estabilidad.
