Agustín Ochoa encontró en Caja Popular Mexicana un espacio para crecer en comunidad desde la infancia, confirmando el impacto del cooperativismo en las nuevas generaciones
Agustín conoció Caja Popular Mexicana a los 9 años, gracias a su madre, socia y por un tiempo colaboradora de la cooperativa. Desde casa escuchó hablar del valor del ahorro y de cómo formar parte de la Caja también implicaba ayudar a los demás.
Aquellas conversaciones despertaron su curiosidad, hasta que un día supo que podía integrarse como ahorrador menor de edad. Ese momento marcó el inicio de una historia que, hoy con 28 años, continúa creciendo.

Descubrir la comunidad más allá del ahorro
Una reunión en sucursal sobre los valores cooperativos transformó su forma de ver la cooperativa. Comprendió que no se trataba solo de ahorrar, sino de compromiso, creatividad y trabajo colectivo. A los 12 años, participó por primera vez en #Generacción, una experiencia que le permitió descubrir que la comunidad cooperativa iba mucho más allá de su entorno local.
“Valoro bastante de esta cooperativa que siempre te hacen sentir que tus ideas valen y que todo lo que puedes aportar es importante a nivel local, nacional, internacional”
Agustín Ochoa, ahorrador joven de Caja Popular Mexicana
Participación juvenil y formación continua
Desde entonces, Agustín ha participado de manera activa en programas juveniles y encuentros nacionales, como el Encuentro Nacional #Jóven 2025, espacios que describe como llenos de aprendizaje, energía y crecimiento personal. “Vale la pena involucrarse en la cooperativa porque desde el primer momento en que estás acá, tu vida comienza a cambiar”, asegura.
Con una mirada que trasciende fronteras, Agustín sueña con compartir la experiencia cooperativa con otras culturas y países. Para él, la cooperativa despertó el deseo de hacer comunidad, colaborar y construir en conjunto, valores que siguen guiando su camino.