Con el 17% de los activos financieros del país y más de 1.9 millones de socios, el sector cooperativo en Paraguay mantiene crecimiento del crédito, mejora en morosidad y una cartera concentrada en consumo, vivienda y microempresas
El sector cooperativo en Paraguay consolidó en 2025 su papel dentro del sistema financiero al concentrar más del 75% de su cartera crediticia en préstamos para consumo, vivienda y microempresas.
Con cerca del 17% de los activos financieros del país y una contribución estimada del 7% al Producto Interno Bruto (PIB), el cooperativismo mantiene crecimiento del crédito y del ahorro, reducción gradual de la morosidad (préstamos en atraso) y niveles de solvencia cercanos al 20%, indicador que mide su capacidad para enfrentar pérdidas.
Durante 2025, la cartera se distribuyó de la siguiente manera:
- Microemprendimientos: 13%
- Créditos de consumo: 51%
- Vivienda: 14%

El desempeño estuvo impulsado por las cooperativas tipo A, categoría que agrupa a las entidades de mayor tamaño y volumen de operaciones dentro del sistema. Estas concentran más del 95% de los activos totales y están sujetas a mayores exigencias regulatorias.
Aunque la morosidad mostró tendencia a la baja, el sector enfrenta desafíos en gestión de riesgos, liquidez (capacidad de responder a retiros de ahorro) y digitalización. También emergen riesgos tecnológicos y cibernéticos.
Para 2026 se proyecta continuidad en el dinamismo del crédito, especialmente en consumo y mipymes. Con más de 1,930,000 socios y una expansión estimada del 0.5% anual, el cooperativismo se mantiene como complemento estructural del sistema financiero paraguayo.
